miércoles, 16 de diciembre de 2020

Mi año 2020


 ¡Miércoles Addams!

    Hoy estoy actualizando el blog antes que de costumbre y es que esta tarde tengo una cita muy importante. Por fin vuelvo a tatuarme, que no lo hacía desde hace dos años y ya me picaban las ganas. Pero las cosas son como son y todo tiene su tiempo. Tampoco tenía claro qué tatuarme, pero después de este año tan intenso, raro, loco y no sé cuantas cosas más, este nuevo tattoo es el broche de oro perfecto para un año en el que me he comprometido más que nunca con la escritura. 

    Sí, el tattoo es un guiño a mi faceta de escritora y espero que quede tan bonito como en mi mente. En cuanto pueda os lo enseñaré. Este será mi octavo tatuaje y todos tiene un significado especial y una fecha clave. Supongo que por mucho que tratemos de pensar y planear, al final es la vida la que nos sirve la cosas en bandeja  y me parece la forma perfecta de cerrar el año. 

    Un año de mierda, dicen por ahí... Aprovecho para confesar que no estoy de acuerdo con este tipo de afirmaciones. Nos ha caído encima una situación difícil, pero no somos ni los primeros ni seremos los últimos. Igual hablo desde la ignoranica ya que por suerte y de momento, mi familia y gente cercana están todos bien, pero me niego a catalogar un año entero de mi vida como algo por lo que brindar con la única ilusión de pasar página y olvidarlo. ¿Y todo lo bueno vivido? Porque hay muchísimas más cosas buenas que malas y solo de nosotros depende que la balanza no se hunda hacia lo negativo. 

    La actitud, la forma de pensar, el saber valorar, el ser agradecidos, honestos, disfrutar de las pequeñas cosas, saber quedarnos con lo bueno y aprender de lo malo. Todo suma y me niego a catalogar este año como el peor. Además, que siempre digo que el tiempo es una ilusión y nada cambiará por sumar una cifra a un calendario. Somos las personas las que tenemos esa responsabilidad. 

    ¿Me estoy poniendo demasiado intensa? Lo siento, pero tenía que decirlo y siempre me pasa que tiendo a despedirme por anticipado. Dichosas manías... Para mí este año ha sido un año increíble, he disfrutado de la lectura y escritura, me he enfocado en lo que cada vez más se está convirtiendo en una realidad y todo lo que estoy recibiendo son cosas bonitas. No puedo estar más feliz y agradecida, así que, a pesar de ser la oveja negra (cosa a la que ya estoy acostumbrada), diré que mi 2020 ha sido un año de puta madre. Pese a todo y por encima de todo. Siempre tuve facilidad para ver el lado bueno de la vida y es algo de lo que me siento muy orgullosa. 

Y ahora sí, después de este polémico discurso (siempre he sido de nadar contracorriente), me despido. ¡Hasta el miércoles que viene!



miércoles, 9 de diciembre de 2020

Sensaciones post presentación


¡Miércoles Addams!

    Hay que ver lo bien que sienta superar miedos y objetivos. Como que una se viene arriba, ¿eh? Tan arriba que me pregunto cómo debe ser eso de proponerse hacer deporte y hacerlo. Tanto que igual este año rompo la tradición de no hacer propósitos y me marco alguno, pero luego me siento fatal si no los cumplo así que no sé yo... Lo bueno es que aún queda más de medio mes de diciembre para sopesarlo.

    El caso, que yo quería contaros cositas de la presentación virtual, pero lo suyo es que vayais a verlo al facebook de Kamadeva y así podéis reíros un rato con mi constantes movimientos, espasmos, tic nerviosos, etc. Otra cosa no, pero reírme de mí misma me encanta. 

    Al principio estaba muuuuy nerviosa, pero fuimos entrando en materia poco a poco y después ya estaba mucho más cómoda. Estuvimos charlando cerca de una hora y me quedé con muy buen sabor de boca. Yolanda estuvo genial, me echó muchos cables y lo hizo muy fácil. A mí me supo mal por ella porque no le di demasiado tema de conversación e incluso después de terminar se me ocurrieron cosas que decir o de las que podríamos haber hablado, pero en ese momento, bloqueo absoluto y pánico total. Lo siento Yolanda, supongo que si hay una próxima lo haré mejor. 

    Hablamos de Mon, de su forma de ser, sus traumas, sus miedos, de su atracción por Nicco, su psicólogo y también de su química con Marc. Luego pasamos a hablar de Emma, de la decisión tan arriesgada que toma, de Alex y su estilo de vida libre y sin barreras. Yolanda me dijo algo que me sacó un poco los colores y es que hay en este libro, La chispa adecuada, muchas frases bonitas que dan que pensar y merecen quedar apuntadas en algún sitio. Yo le confesé que esa historia lleva un pedacito bastante importante de mi corazón y así, entre manías a la hora de escribir y preguntas de lo más interesantes (al menos para mí) pusimos fin a algo que no resultó tan terrible como pensaba. 

    Como ocurre en una discusión, siempre se te ocurre la mejor de las respuestas cuando todo ha terminado y fue al día siguiente cuando logré contestar la pregunta que Yolanda me hizo al final sobre si quería añadir o decir algo más. En ese momento me quedé en blanco, pero por supuesto que tengo algo que decir: que gracias, gracias y gracias. A todos los que me apoyan, compran mis libros, se leen mis historias, se emocionan con ellas, comparten los post, cuentan conmigo para sorteos, colaboraciones y demás. A mis amigas y a mi pareja por escucharme siempre, por dejar que les cuente mis líos con cada historia y aconsejarme. A todos los que se molestan en dejar una reseña, porque yo sé que es algo tedioso, pero cómo ayuda eso a un escritor. Gracias de corazón a todos y cada uno. 

    Estoy feliz. Estoy motivada. Estoy ilusionada. Como he oído hoy en la radio mientras me comía un atasco de buena mañana, estoy henchida. Henchida, qué palabra más chula, ¿no?

Buenas noches y hasta el miércoles que viene.

 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Presentación virtual: releyendo mis novelas

 

¡Miércoles Addams!

    Estoy nerviosa, sí, mejor decirlo cuanto antes. ¿Por qué? Porque este viernes tengo la presentación virtual de La chispa adecuada y también hablaremos de Mon petite Mon y de otras muchas cosas. Siempre he tenido pánico a hablar en público. Creo que preferiría enfrentarme a un saltamontes antes que verme en una sala llena de gente, jaja. Bueno igual no, que los saltamontes me aterrorizan. 

    Pues eso, que después de muchos viernes viendo a mis compañeras, ha llegado mi turno y ¿sabeis qué? Me he tenido que volver a leer los dos libros y menos mal. Empecé por Mon petite Mon. No sé si esto me pasa solo a mí, pero estaba leyendo y era como si lo hubiese escrito otra persona y eso que lo escribí hace tres años, que tampoco es que haga mil. No me acordaba de nada, en serio, muy fuerte. Ahora ya me siento preparada para hablar de todo lo que ocurre en el libro, los personajes, el lío que Mon tiene encima con su triángulo amoroso, sus miedos, su pasado, todo. 

    Ha sido leyendo este libro que me he dado cuenta de mi evolución. Sé que uno mismo es su peor crítico, pero no podía dejar de buscar fallos, cosas que mejores, escenas que reescribiría. Supongo que esto me pasará siempre. He notado también bastante cambio en la forma de escribir y eso es algo que me gusta, significa que hay evolución y eso siempre es bueno.

    Ahora estoy leyendo de nuevo La chispa adecuada, mi última novela. Esta la tengo más reciente, no me tengo que leer todo página por página, pero también era necesario un repaso para refrescar. ¿Soy la reencarnación de Dory? Lo soy. Emma, su desazón, su decisión arriesgada, su relación con Alex, la playa, Carol y Cam con sus propias historias. Este libro lo escribí hace siete meses y sigo pensando que se me quedó bastante corto, pero no tenía sentido meter relleno solo por llenar páginas, así que la historia es la que es, concentrada e intensa.

    ¿Sabeis otra cosa que he notado al leerme uno detrás de otro? Que hay varias similutes. Cuando escribí Mon petite Mon me quedó una espinita en el final y me acabo de dar cuenta de que me la he quitado con La chispa adecuada. Además, las protas también comparten cosas, como el miedo que tienen a enfrentarse a la vida y alguna que otra cosilla más. Me hace gracia ver cómo la cabra tira 'pal monte jeje.

    Y nada, todo esto para decir que estoy nerviosilla por la presentación, pero al ser virtual creo que podré soportarlo. Si pude hace la de Mon petite Mon en una sala con unas cuarenta personas sin sufrir ningún desmayo (estuve a punto), puedo hacer esto. Solo espero no decir demasiadas palabrotas, no decir cosas que no pienso, como me pasa cuando me pongo nerviosa o quedarme en blanco para que se me ocurra la respuesta dos horas después. Y aparte de esto, espero pasármelo bien y disfrutar del directo, que he visto que Yolanda, la directora editorial, los hace genial y eso siempre da confianza. ¿Hay ganas? Hay ganas. ¿Quién va a acompañarme?

    Tenemos una cita este viernes a las 18h española en el Facebook de Kamadeva editorial o a través de zoom. Y por aquí me despido... 

¡Hasta el miércoles que viene!

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Black Friday

 


¡Miércoles Addams!

Me ahorro decir a qué hora estoy publicando, porque ya todos lo sabemos... ejem, ejem.

    Subo esta foto porque mi amiga dice que parece que tengo dieciocho años (y esta amiga no es de las que echan piropos porque sí, así que me lo quiero creer aunque sé que es mentira) y aprovecho para hablaros de estos cuatro libros que he puesto a 99 céntimos durante esta semana de descuentos por todas partes. La oferta es en la versión digital y se pueden descargar directamente desde Amazon. 

    Aprovecho también para decir que del viernes 27 al lunes 30, Mon petite Mon y La chispa adecuada, tendrán un 15% de descuento en la web de Kamadeva así que si quéreis haceros con alguno, es una buena ocasión. 

A lo que iba, voy a hablaros brevemente de cada uno de ellos. 

Fuegos de Sol fue el primer libro que publiqué. Es una especie de diario lleno de reflexiones, pensamientos, sueños, deseos y mil cosas más. Fue el causante de todo lo que vino después.

Desnuda. Así me muestro de principio a fin en lo que comenzó siendo un simple diario y se convirtió en la mejor terapia. Todo un recorrido en el tiempo y en el crecimiento personal. ¿Cuántas veces hemos fantaseado con poder hurgar en la mente de los demás? Conocer sus miedos, sus secretos, sus pasiones y sus fuegos más internos. Quizá te sientas identificado, o quizá, te haga ver tu vida desde otra perspectiva. En cualquier caso, te hará reflexionar... ¿Te atreves?

Después de este, vino mi primera novela de ficción "Vuela conmigo", pero no he podido usar el descuento con ese, así que saltamos al siguiente. Las cosas que algún día te diré es una recopilación de frases que para mí significan mucho. También guarda todas las frases de Jorge Bucay que siempre llevaré muy dentro.

Las cosas que algún día te diré, trata sobre la vida.
Resume y guarda de la forma más cuidadosa, esos pequeños tesoros con los que me he ido encontrando a lo largo de los años y que me veo en la obligación de compartir.
¿De qué serviría mantener un tesoro siempre oculto?
Las cosas que algún día te diré, es un libro para leer despacio, tranquilo, para saborear y reflexionar. Es un libro para cerrar los ojos y respirar con cada espacio en blanco. Para interiorizar y sentir.
Así lo escribí y así me gustaría que lo leyeras.

   Luego continué con la segunda parte de la bilogía "Siempre contigo", que tampoco he podido promocionar. El siguiente libro que escribí fue Mon petite Mon, una novela romántica sobre un triángulo amoroso y después, cambie de registro y me fui a algo más oscuro. Hola, soy Aaron Wender.

Siempre me he sentido un psicópata. Siempre luchando con mi incesante sed. Cuando por fin me decidí a hacerlo… Bueno, no fue tan fácil como yo pensaba y la vida me deparaba muchas sorpresas. La vida, eso que yo aún no conocía. Debería haberme imaginado que adentrarme en el mundo real con dieciocho años no era ninguna ventaja, más bien, todo lo contrario. Nueva York, un coche viejo, unos cuantos dólares, un cuchillo. Y él…

Menudo cambio, ¿eh? Pues después de Aaron Wender, escribí Destino Islandia que también es bastante diferente. Trata sobre los sueños, sobre lo que estamos dispuestos a hacer por amor. El prota es abandonado a dos meses de su boda y el dolor por la pérdida es algo que está muy presente en todo el libro.

Un corazón roto. Un billete de avión a Islandia para un misterioso experimento sobre los sueños. Un único objetivo: encontrarla y recuperarla. ¿Puede la ciencia sanar un corazón herido? ¿Qué harías si te ofrecieran eliminar aquello que más te duele? ¿Somos presos del destino o lo podemos modificar? Tendrás que viajar hasta Islandia para saberlo.

Y finalmente volví a la romántica con La chispa adecuada, una historia llena de sentimientos, arte, mar... En fin, que si os apetece leer alguno de estos, os animéis y me lo hagáis saber. 
¡Hasta el miércoles que viene!

miércoles, 18 de noviembre de 2020

La chispa adecuada

 


¡Miércoles Addams!

    ¿Quién está publicando de nuevo a las once de la noche? La menda. Iba a hacerme la loca (esto es algo muy mío) y hacerlo mañana, pero dije que actualizaría el blog cada miércoles y no quiero faltar a mi palabra. Al menos, no tan pronto.

    ¿Hablamos de La chispa adecuada? ¡Qué ganas tenía de tenerlo en mis manos! Y es aún más bonito que en fotos. Estoy encantada con la portada, los colores, el diseño. Todo. Voy a confesar una espinita que se me quedó clavada con este libro. Cuando ya estaba acabado y en proceso de maquetación, añadí un par de páginas al final que hablan un poco más sobre el libro y sobre mí. Después de enviarlo a mi editora, me di cuenta de que no había dedicado esta historia a nadie. Me supo mal volver a modificar todo, ya que el libro estaba a punto de salir y decidí dejarlo así. Soy yo un poco sosa para eso de los agradecimientos en masa, como veo en algunos libros. Páginas llenas de palabras bonitas hacia tanta gente que pienso, joder, menudo entorno más amplio tiene esta chica, jeje. 

    Bueno, el caso es que esta historia debería ir dedicada a mis dos amigas de la infancia, Laura y Bea. Porque Carol es un poquito ellas dos y además, coincidió que una de ellas hizo un viaje mochilero por Indonesia y me sirvió de inspiración. A estas alturas ya no tiene arreglo, les dedicaré más adelante un libro en condiciones, pero quería dejarlo por escrito aunque sea por aquí. 

    Sobre el libro (que se me voy del tema), decir que ya está disponible en versión digital y papel tanto en la web de Kamadeva www.kamadevaeditorial.com como en Amazon. Sobra decir que me gustaría que esta historia llegase a mucha gente, porque eso es lo queremos todos, pero de verdad, un trocito de mi corazón está en este libro. Emma se quedó un pellizco, Alex una oleada. Cam y Roberto. Carol y Álvaro. Kuya. Siete. La isla de Java, el arte, el mar, la playa, las estrellas...

    Lo escribí a corazón abierto y me gustaría decir que eso se nota en el resultado. Ojalá pellizque un poco vuestro corazoncito, ojalá lo vivais tan intenso como yo. Ojalá Emma, Alex y el resto os lleguen. 
Estoy feliz aunque también me siento un poco sobre arenas movedizas porque una parte muy íntima de mí ha quedado reflejada en esta historia y ya todo el que quiera la podrá leerla. Pero de eso se trata, ¿no? De hacer las cosas en cuerpo y alma, de echar el resto. Porque si algo tiene este libro es alma. Y de eso me siento muy orgullosa. Cuando se acercan las doce de la noche me pongo intensa, ¿se nota? 

¡Hasta el míercoles que viene!


miércoles, 11 de noviembre de 2020

Un post muy personal





¡Miércoles Addams!
Acabo de decidir que voy a inaugurar así el blog cada miércoles. Me mola.

    Hoy no sabía de qué hablar, así que voy a seguir con el modo 11-11. ¿Creéis en la númerología? Yo quiero pensar que todo es real y a la vez, que nada lo es. Si hay una mínima posibilidad de que algo exista, yo decido creerlo. La numerología me gusta y forma parte de mi vida, pues siempre suelo ver las horas repetidas, como las 22:22, las 00:00 (esta me encanta) y hoy, 11 del 11, he visto las 11:11. Es que este tipo de "tonterías" me chiflan, no lo puedo evitar. 

    Pues bien, hoy he hecho el ánimo y he vuelto a meditar. No ha podido ser con mi querida Daniela Blume, pero ha estado bien aunque la falta de práctica la he notado. Hemos limpiado energías negativas, purificado y abierto los canales de información para recibir los nuevos códigos que nos manda este portal de energía de cara al 2021. Me siento tan bien cuando medito, como cuando escribo. Esta es la reflexión que he dejado en Instagram, pero por aquí me permito explayarme un poco más. La sensación es como despertarse de una siesta reconfortante, como después de un buen abrazo, como después del sexo. 

    Para mí escribir es sanador, siempre lo ha sido. La primera vez que cogí un boli para escribir mis pensamientos, lo hice por esta causa, para vacíar y sanar. No he podido dejar de hacerlo desde entonces. Veo en algunas entrevistas a escritores que la gran mayoría tienen muy claro desde pequeños que querían escribir, que es su sueño, su meta. En mi caso no ha sido así. Lo mío comenzó de puertas para adentro, por y para mí y lo de publicar surgió de manera improvisada, por ver qué pasaba, por probar. Sin pretensiones, sin intenciones. Y así ha sido hasta unos cuantos libros después. Abracé todo lo que me vino con Mon Petite Mon, como lo de asistir a la feria del libro de Madrid, hacer una presentación y tantas cosas más, pero para mí eso solo eran consecuencias de mi loca ocurrencia de subir mis ideas a una plataforma.

    A día de hoy sigo igual, pero es cierto que me lo estoy tomando mucho más en serio. Puede que a raíz de un curso online con Rachel Bels, que nos dio unas claves, pautas, consejos para focalizarnos y también nos empoderó para ir a por todas. Nunca he sido de objetivos ni de metas. Siempre he sido más de ver qué pasa, ir sobre la marcha, dejar que fluya, pero hay que estar centrados para que todo tome forma y sobre todo, trabajar, dedicarle tiempo, ganas y energía y de eso voy sobrada. 

    A todo esto (hoy parece que se alinean los astros y no creo en las casualidades), le he pegado un buen apretón al #proyecto2021, la historia de C y O. Es mi libro número 9, pero me atrevería decir que nunca había sentido tan buenas vibraciones con ninguna historia. Y mira que la bilogía Alas negras me flipa, Mon petite Mon me parece de lo más suculenta, Aaron Wender me apasiona, Destino Islandia es diferente y muy intersante y La chispa adecuada una delicia, pero esta historia número 9 tiene algo y no sé el qué. Me está gustando muchísimo este primer repaso después de dos meses en reposo. 

    Mi lectora cero me dijo que no me reconocía en esta historia y puede que el haber leído tanto este año tenga que ver. También estoy aprendiendo cantidad de cosas de otros escritores por Instagram, sus blogs, consejos, todo suma. Así que puede que sea por eso o puede que no, pero las vibraciones están ahí. Las sentía mientras la escribía y las siento ahora que le estoy dando el primer repaso. 

    Así que de sensaciones va hoy la cosa. Tengo curiosidad por ver qué sueño esta noche tan mística, ahora que mis canales de información están abiertos. No sería la primera vez que tengo una revelación a través de los sueños y espero que no sea la última, pues las mejores ideas se nos ocurren cuando nos vamos a la cama, ¿verdad? Soñad bonito.

¡Hasta el miércoles que viene!

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Reeditando "Destino Islandia"

 


¡Y miércoles otra vez!

(Y las once de la noche, otra vez)

    No me lo puedo creer, pero he terminado de reeditar mi último libro. Pensaba que me iba a llevar media vida reeditarlos todos (soy una exagerada, lo sé) y sin embargo, ya he acabado. Quería y necesitaba hacerlo. En todos me pudo la gana por verlos publicados y eso hace que pases por alto cosas. Ahora que los he vuelto a leer todos, por fin estoy contenta con ellos. 

    Con Destino Islandia tenía muchas dudas, quizá el que más. Es una historia muy diferente y dudaba sobre la trama, sobre si resultaría creíble, sobre el capítulo final... Arrrggg. Es horrible reeditar, pero muy necesario. Esta historia va sobre Daniel, quien es abandonado a dos meses de su boda. Su prometida, Nora, desaparece de repente después de decirle que ya no lo quiere. La historia comienza con un Daniel hundido, incapaz de pasar página. Entonces recibe una carta con un billete de avión a Islandia para participar en un experimento sobre los sueños. Él cree que Nora tiene algo que ver con eso, puesto que hace tiempo rellenaron un cuestionario sobre el tema, y se embarca en ese viaje incierto con la esperanza de encontrarla y recuperarla. Lo que tratan de conseguir con el experimento es modificar la conducta a través de los patrones de sueño. ¿Ciencia ficción? Sí, tiene un toque. El libro transcurre durante este experimento y bueno, va conociendo gente, descubriendo cosas, sigue pensando en Nora... No puedo contarte nada más, pero la buena noticia es que estoy sorteando un ejemplar firmado y puedes participar en mi perfil de Instagram @noemiquesadaescritora hasta el sábado 14.

    Lo que me pasó con esta historia es que al llevar tiempo sin leerla pensaba que estaba mucho peor, pero después de repasarla me ha sorprendido que solo la he retocado un poco. Eso plantea dos opciones: sigue estando mal o no estaba tan mal como pensaba jeje. Confío que es la segunda, pues la temática puede gustarte o no, pero la historia me parece tan especial como el resto. Y además, otra cosa que me gusta es que es un libro narrado de principio a fin por un chico y es increíble lo cómoda que me siento en el papel de un hombre. Bueno, eso es algo que me pasa en mi día a día así que tampoco hay misterio.

    ¿Y ahora qué? Ahora el miedo. Ahora la sensación placentera de haber dejado todas mis anteriores novelas como quería, pero también el tener que enfrentarme a mi último proyecto. Ese al que le puse fin en agosto, hace ya tres meses. Quiero trabajarlo con mimo, cuidarlo, incluir detalles, sin prisa. Disfrutar de esta parte del proceso que siempre me supone mucha ansiedad por querer verlo publicado a la de ya. Pero esta vez no hay fecha. Puede que primavera 2021. Es una historia con varias voces, de casi quinientas páginas. Una historia que me transmite algo muy especial. Tengo un pálpito con ella. Lo dejo aquí por escrito por si mis poderes de bruja funcionan, tener donde venir a regodearme jeje. 

    Y dicho esto, me despido de Destino Islandia, de todas las demás y doy paso a la nueva historia. Mi intención es comenzar a escribir una nueva mientras trabajo en esta, pero no sé si podré. Cuando estoy con algo, lo hago al cien por cien. ¡Mis dedos se mueren por escribir!

 ¡Hasta el próximo miércoles!